Cuatro reuniones con los Nule, en las que, según la Procuraduría, pidió dinero, lo tumbaron.
El hombre encargado de garantizar el buen manejo de los dineros públicos en Bogotá no sólo acaba de ser destituido por la Procuraduría, señalado de pedirles plata a los ex contratistas del Grupo Nule, sino que incluso podría ir a la cárcel.Se trata de un escándalo sin precedentes, pues es la primera vez, en la historia de la capital del país, que un contralor en funciones es retirado de su cargo.
A Miguel Ángel Moralesrussi, el abogado de Sutamarchán (Boyacá), electo contralor por el Concejo en el 2008, lo hundió una "trama delincuencial", según el procurador Alejandro Ordóñez, quien lo inhabilitó por 20 años para ejercer cargos públicos. En una agotadora audiencia, que inició el viernes a las 3 de la tarde y terminó ayer a la 1 de la madrugada, Ordóñez lo sancionó por concusión (funcionario público que exige dineros) y un incremento patrimonial no justificado, tasado en 334 millones de pesos.
Moralesrussi cayó luego de que los investigadores recopilaran pruebas de cuatro reuniones que sostuvo con Guido Nule, una de las cabezas del cuestionado grupo empresarial, que tuvo a su cargo la construcción de TransMilenio por la calle 26.
Una comisión del 2%
En dichos encuentros, ocurridos en los últimos dos años, Moralesrussi presionó a Nule para que le pagara una comisión, sin cuantificar, derivada de los contratos de malla vial que obtuvieron los ex contratistas con el IDU, en diciembre del 2008. Según el expediente, ascendía al 2 por ciento del monto de la millonaria licitación.
Sin embargo, dichos dineros nunca ingresaron a las cuentas de Moralesrussi, quien, según la Procuraduría, condicionó sus actuaciones frente a los Nule, esperando el pago de esa "coima".
Para la Procuraduría, la comisión iba a ser pagada con los anticipos de los contratos de la malla vial. Y aunque dichos dineros fueron mal usados por los contratistas, según el organismo de control, Moralesrussi sólo intervino el 5 de noviembre del 2010, pese a que sabía de esas irregularidades desde agosto del 2009.
Así fueron los encuentros
Una las reuniones más comprometedoras de Nule y Moralesrussi se dio en los primeros días de febrero del 2010, en las oficinas de la Contraloría, en el norte de Bogotá, según el voluminoso expediente. "Le subió el volumen a la música. Pidió el favor de dejar los celulares en otro lado de la oficina, porque no eran momentos sanos para conversar con celulares de por medio. Así lo dijo el Contralor", relató Guido Nule. "Si el dinero aparece, yo dejaré de atacarlos. Dígale a su primo Miguel que no salga a la luz pública a decir lo que está diciendo de mí", dijo el Contralor, según testificó Guido Nule ante los investigadores.
Los ex contratistas dijeron que estaban desesperados porque -cuando la obra de la calle 26 se paralizó- Moralesrussi los tildó de "pirámide empresarial".
La primera de las cuatro reuniones fue en un desayuno, en la casa de la ex concejal Ángela Benedetti, el 23 de septiembre del 2009, donde Nule y Moralesrussi se conocieron. De esa cita se asegura que salió un supuesto "santo y seña" para la comunicación entre los dos.
Posteriormente, el sábado 5 de diciembre del 2009, hubo otro desayuno, en el hotel L'Etoile, cerca a la Javeriana. Allí, según la Procuraduría,Moralesrussi ya habla claramente de dinero, pero Nule le manifesta desconocer el tema.
Según Guido, el Contralor le replicó: "Pregúntele a su gente"."Sentí que su comentario estaba direccionado a demostrar su poder", afirmó el ex contratista.
De hecho, el dueño del hotel, Carlos Silgado, mano derecha de Moralesrussi en la Contraloría, renunció a su cargo, tras confesar que no sabía que, en las instalaciones del que fue su negocio, se había dado dicha reunión.
El cuarto encuentro se produjo en la oficina de Moralesrussi, también en febrero del 2010. Pero de esa reunión no hay mayores detalles.
Ya en el segundo trimestre del 2010, el ex representante Germán Olano, también destituido e inhabilitado por la Procuraduría, recibe en su casa a Miguel Nule, primo de Guido, y a Mauricio Galofre, socio de los ex contratistas. De esa charla surgió la grabación de Nule con Olano, filtrada en junio del año pasado, y donde se habla explícitamente de pagos de comisiones.
Hoy, para la Procuraduría, no hay duda de que el Contralor de Bogotá-el mismo que debía garantizar la transparencia en el Distrito- protagonizó toda una "bomba atómica a la moral pública".
'Aún no se conoce toda la verdad'
En su primera entrevista desde que estalló el escándalo, el ex representante Germán Olano -destituido por la Procuraduría e inhabilitado por 12 años para ejercer cargos públicos- le dijo a EL TIEMPO que dirá todo lo que sabe a las autoridades.
¿Qué opina del fallo en contra?
Hay un vacío de derecho, se recepcionan muchas pruebas, y tan sólo se tienen en cuenta dos declaraciones contradictorias de personas que tienen intereses del orden jurídico (los Nule). Un decir no es prueba suficiente.
¿Qué piensa de Miguel Nule, su amigo, que con su testimonio termina hundiéndolo?
¿Qué puede pensar uno de una persona con quien uno compartió sus sueños? Es una situación desoladora.
¿Los Nule tienen razón en algo?
Yo conozco situaciones que diré ante las autoridades. Fui receptor de cosas que Miguel me contó. Aunque haya contradicciones, no quiere decir que todo lo que los Nule dicen sea mentira.
¿Comprometen a más funcionarios públicos?
Eso lo diré en su momento. No voy a tener reserva.
¿Faltan cosas por conocerse de este escándalo?
Obvio que sí. La verdad-verdadera no se conoce.
¿Qué porcentaje se conoce?
Le repito: no se conoce toda la verdad.
El alcalde Moreno se pronunció
Ayer, el alcalde Samuel Moreno dijo que "no hay ninguna prueba" que pueda comprometerlo en el escándalo de la contratación. Moreno, al igual que su hermano, el senador Iván Moreno, son investigados por la Procuraduría. Así mismo, el abogado del Alcalde dijo que, en el caso de Samuel Moreno, la Procuraduría habría prejuzgado.







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