El presidente francés y el Primer Ministro británico se reunieron con líderes rebeldes.
El francés Nicolas Sarkozy y el británico David Cameron, principales impulsores de la intervención de la OTAN en Libia, sellaron en Trípoli -en una repentina visita- su compromiso a seguir apoyando a la máxima autoridad rebelde libia.Sarkozy y Cameron se presentaron este jueves en la plaza Tahrir de Bengasi (este de Libia) ante una muchedumbre entusiasta.
"Pueblo de Libia, ya han mostrado su valor, hoy deben dar una nueva prueba de valor, el del perdón", declaró Sarkozy ante la muchedumbre reunida en la plaza. Agregó Sarkozy que cree en una "Libia unida, no en una Libia dividida". En tanto, Cameron dijo que es "extraordinario encontrarse en una Libia liberada".
Ambos se dieron un paseo entre la muchedumbre de centenares de libios que agitaban banderas francesas y británicas.
Bengasi ha servido de "capital" de la insurreción libia y del Consejo Nacional de Transición (CNT) durante la insurrección contra el coronel Muamar Gadafi que dirigía Libia desde 1969. Las tropas del CNT tomaron después la capital Trípoli y el coronel Gadafi se encuentra en la actualidad en paradero desconocido.
Sarkozy y Cameron son los primeros dirigentes occidentales que viajan a Libia desde la caída de Muamar Gadafi.
Francia, Gran Bretaña y Estados Unidos fueron la avanzada de la operación de apoyo al CNT, dirigida desde el 31 de marzo por la OTAN.
"Jóvenes de Bengasi, jóvenes de Libia, jóvenes árabes, Francia expresa su amistad y apoyo", dijo Sarkozy mientras era vitoreado por la muchedumbre.
"Ustedes quisieron la paz, ustedes quisieron la libertad, quieren progreso económico, Francia, Gran Bretaña y Europa estarán del lado del pueblo libio", agregó.
'Gadafi es un peligro, hay que acabar el trabajo': Sarkozy
Nicolas Sarkozy afirmó el jueves que el coronel Muamar Gadafi, que se halla fugado tras la toma de Trípoli por la rebelión, es "un peligro" y por tanto "hay que acabar el trabajo" en Libia.
En una conferencia de prensa junto a Cameron y los jefes del Consejo Nacional de Transición de Libia, Sarkozy pidió que no haya "venganza ni ajustes de cuentas" en Libia y que los países que dieron asilo a dirigentes del régimen de Gadafi "trabajen con las instancias internacionales para que cada uno rinda cuentas de sus actos".
Sarkozy apeló a los países en donde se escondan los autores de crímenes en Libia para que colaboren en su entrega. El jefe del Estado dijo que no se trata de "un ajuste de cuentas", sino únicamente de la aplicación de las "reglas de derecho" internacional en relación con los crímenes cometidos en el país norteafricano.
Por su parte, Cameron reconoció que todavía se está "lejos de haber terminado el trabajo" en el combate con las fuerzas gadafistas que aún resisten.
"Aún quedan lugares bajo el control de Gadafi y no sabemos dónde se encuentra el coronel", admitió el primer ministro británico en la rueda de prensa, en la que también participaron el presidente del Gobierno libio provisional, Mustafá Abdel Jalil, y su primer ministro, Mahmud Yibril.
Los líderes del CNT agradecieron la ayuda "financiera y militar" prestada por los miembros de la coalición internacional y, en especial, por Francia y Reino Unido. "La victoria nunca habría sido posible sin la ayuda de los aliados", declaró Yibril, quien agregó que ésta no respondió a "un interés político" sino a "razones humanitarias".
Los miembros del CNT agradecieron a Francia su compromiso con la reconstrucción de centros escolares y en la vigilancia de las fronteras del sur del país y al Reino Unido los 600 millones de libras (672.000 millones de euros) en bienes libios confiscados que ha anunciado que desbloquearán para ayudar en las labores de desminado.
Durante la rueda de prensa, en la que Sarkozy aseguró que "mientras la paz esté amenazada" Francia permanecerá junto al pueblo libio, el jefe del Estado francés subrayó que espera "que Siria pueda también ser un país libre algún día". Sarkozy destacó que es importante "que todos los dictadores del mundo entiendan que no habrá un solo lugar en el mundo del siglo XXI en el que puedan gozar de impunidad". "La impunidad se ha terminado", dijo.
El dispositivo de seguridad construido alrededor de la visita de ambos mandatarios incluyó el viaje un día antes de unos 160 policías franceses, vestidos de civil, para asegurar la zona.
El jefe del Estado francés viajó acompañado por su ministro de Exteriores, Alain Juppé, y por el filósofo Bernard-Henri Lévy, muy comprometido con la causa del CNT.
Cameron, por su parte, llegó a Trípoli acompañado por su titular de Exteriores, William Hague. Tras la comparecencia en Trípoli, Sarkozy y Cameron se desplazarán a Bengasi, donde se espera que pronuncien un discurso en la Plaza de la Libertad.
La visita de Cameron y Sarkozy se adelanta a la del primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, que llegará esta noche o mañana a Libia.







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