La cercanía de un tubo de la red matriz del Acueducto, con el puente vehicular que se construye en la calle 109 con NQS, ha hecho surgir una nueva polémica en esta obra de valorización en el norte de Bogotá. Acueducto dice que el IDU incumplió con los diseños.
"La distancia entre el puente y el tubo, según la norma que exige el Acueducto, debe ser de ocho metros, como zona de protección de la red, pero la realidad es que solo se dejaron cuatro metros. El riesgo es inminente pues, por el peso, el tubo podría explotar", advirtió el ingeniero Sergio Rodríguez.
Los residentes temen una emergencia que, según cuentan, podría generar un chorro de 60 metros de altura e "inundar los sótanos de los parqueaderos en 7 y 10 minutos por la presión con que circula el agua en esta red", reclamó el vecino Carlos Daniel Pardo.
Lo cierto es que el Acueducto reconoce que en los diseños iniciales el contratista (Sainc Ingenieros y Diconsultoría S.A) cumplía con las exigencias para proteger el tubo, que surte de agua a más de 60 cuadras del norte y, por eso, se dio en su momento el visto bueno al proyecto.
Sin embargo, en marzo, mediante un oficio, el Acueducto le manifestó al IDU y al contratista que la red matriz está a cuatro metros de la cimentación del puente, luego de una visita hecha el 18 de enero de este año, y recalca que los trabajos no se ajustan a la propuesta inicial. Tampoco se dejó la altura adecuada entre el puente y el suelo, que era de siete metros y quedó apenas de 4,30 metros.
"El IDU no respetó la distancia que le establecimos, por eso le dijimos que el tubo tenía que trasladarse, pues si se deja donde esta hoy, no se podría tener espacio de maniobra para el mantenimiento. Afirmar que un tubo no se rompe es imposible, pero todos los análisis técnicos están garantizando que no va a haber problemas", explicó Mauricio Jiménez, director de la red matriz del Acueducto.
El 20 de mayo, el Acueducto y el IDU establecieron un convenio y adelantaron dos contratos para el traslado de la tubería. Lo insólito para los residentes es que cinco meses después del convenio, y a dos meses y medio de entregarse la obra, aún no se cuenta con los diseños del traslado.
Jiménez explicó que los diseños están a punto de finalizar y los trabajos empezarán en mes y medio. La obra quedaría lista en enero y no interferirá en nada con el puente. "La tubería existente debajo de la estructura quedará abandonada y se reemplazará por una nueva en la carrera 11 que no afectará la primera línea del metro ni los edificios", agregó el director.
Los nuevos diseños y la ejecución le costarán a la ciudad 600 millones de pesos más, que tendrán que adicionarse a los 11.000 millones de pesos que ya fueron facturados.
'El diseño final sí cumple', IDU
El director general (e.) de infraestructura del IDU, Carlos Alberto Jaime, dijo que el diseño inicial fue modificado para guardar distancia de la red matriz y de un puente peatonal que estará cerca. Sin embargo, aseguró que el diseño final sí cumple con las normas exigidas. "Su traslado no significa que esté en riesgo. Se está aprovechando el espacio de la obra para alinear la línea de Tibitoc", explicó el funcionario.







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