Bicicletas públicas gustan, pero falta planificación en Bogotá

Tras una semana de haberse implementado el proyecto piloto de las bicicletas públicas en Bogotá, al menos 2.000 ciudadanos ya las usan a diario para moverse en los circuitos del parque el Virrey, en el norte, y en el portal de las Américas, en el suroccidente.

Desde las 7 a.m. hasta las 4 p.m., horario en el que funciona la prueba piloto, es común ver filas de ciudadanos con cédula para obtener el carné y subirse a una bicicleta.

No obstante, para expertos en el tema, se trata de una buena iniciativa mal implementada, pues hacen falta planificación, diseño y calidad en el tipo de vehículo que se ofrece. En resumen, parece que hubiera "afán" por mostrar resultados y no una política clara sobre qué se quiere con la iniciativa.

El director del Observatorio de Movilidad de la Universidad Nacional, José Stalin Rojas, pidió revaluar rutas como la del Tintal, que tienen menor número de usuarios, porque la gente aún no encuentra la bicicleta al salir. "Podría haber falta de información", agregó Rojas.

Una mirada más crítica tiene el director de Ciudad Humana, Ricardo Montezuma: "No hay capacidad técnica ni planeación. En Medellín, por ejemplo, se desarrolló el prototipo de la bicicleta de tráfico intenso con ayuda de la academia", señaló Montezuma. Y agregó que en la capital antioqueña las bicicletas cuentan con un sistema de GPS para hacerles un seguimiento y en Bogotá, las 'bicis' fueron compradas sin ninguna especificación.

"¿Qué pasó con un estudio que se contrató con la Universidad Distrital para desarrollar el modelo de las bicicletas públicas?", se preguntó. El Distrito explicó que estas bicicletas no son las que rodarán cuando arranque el sistema.

Entre tanto, estudiantes, jóvenes, adultos y personas de oficina se le han medido al Bicibog, nombre del sistema, y usan con juicio los gorros que por higiene deben ponerse bajo el casco.

Un resultado parcial indica que al sistema público de bicicletas se han inscrito 9.200 personas: 6.000 en el norte y 3.200 en el sur. La mayoría, de acuerdo con la encuesta para la inscripción, respondieron estar dispuestos a pagar por el sistema entre 100 y 500 pesos. En una consulta a través de Twitter y Facebook, la gente pidió que el sistema cubra otras zonas.

"El objetivo de generar expectativa, que la gente las conozca y aprenda a querer las bicicletas se está logrando", explicó Henry Martín Uribe, director de la Asociación Iberoamericana de Movilidad Urbana Sostenible. Otros, como Fernando Rey, aplauden la iniciativa, porque, según dijo, Bogotá está en mora de aprovechar los más de 300 kilómetros de ciclorrutas.

Pero ambos analistas también coinciden en que el proyecto piloto le faltan circuitos, seguridad vial y pensar en una bicicleta que sí esté hecha para el sistema público.
El balance de una semana
Lo bueno
No se han robado ni una bicicleta ni tampoco han entregado alguna en mal estado.

Su integración con el sistema masivo de transporte TransMilenio.
Lo malo
Las bicicletas no son las adecuadas para un sistema público, por el tráfico intenso al que se someten.

Falta crear circuitos y articular las ciclorrutas que tiene la ciudad.

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