Daniel Restrepo está en Colombia preparando la primera visita del presidente Obama a nuestro país.
El primer funcionario estadounidense que dio una rueda de prensa en español en la Casa Blanca es el hijo de un colombiano y una española. Como Asistente Especial del presidente Barack Obama y Director Sénior para asuntos del hemisferio occidental en el Consejo de Seguridad Nacional, Restrepo tiene línea directa para observar, asesorar e influenciar las políticas de Washington hacia América Latina.Restrepo vino a Bogotá para coordinar los preparativos de la que será la primera visita de Obama a Colombia, en abril del 2012, en la Cumbre de las Américas de Cartagena y, a la vez, para supervisar el avance del proceso de implementación del Tratado de Libre Comercio y discutir temas de seguridad.
En diálogo con EL TIEMPO, explicó la que consideró como una "evolución" de la relación entre ambos países y refirió el interés de Obama en concretar su visita.
"Él obviamente tiene muchísimo interés en venir a Colombia. Lo ha tenido hace un tiempo. Nos ha estado presionando para encontrar el tiempo en su agenda para venir a Colombia y a la cumbre. El presidente Obama reconoce el papel importante que Colombia juega en el hemisferio y en las relaciones de los países de las Américas. También lo ve como una oportunidad de avanzar en su política hacia la región. La temática que ha escogido el gobierno colombiano para la cumbre -la conectividad de las Américas, ser socios para la prosperidad- son asuntos que él ha manejado como política suya. Creo que está muy contento de venir, por fin, a Colombia".
¿Cuándo empezaremos a ver los efectos del TLC?Estamos trabajando. Grupos técnicos de Estados Unidos ya han venido y seguirán viniendo a trabajar con el gobierno colombiano para implementarlo lo antes posible. Obviamente se esperó mucho tiempo para lograrlo; el presidente Obama dijo como candidato que quería enfocarse en mejorar ciertos aspectos del tratado y ya lo hicimos. Eso nos da gran ventaja en el proceso de implementación. No puedo dar una fecha precisa, pero es un proceso en que estamos avanzando rápidamente. Hay trabajo que hacer en ambos lados.
Da la impresión de que, a medida que Colombia se torna más segura, se vuelve menos problemática para EE. UU. y menos importante...No. Creo que la relación está evolucionando. Los presidentes Obama y Santos han hablado de llevarla a otro nivel, a un nivel más estratégico. Esa evolución se ve en el tema de seguridad, donde nosotros ahora estamos trabajando no sólo para apoyar el proceso colombiano.
Estamos trabajando como socios en otras partes de la región: en México, en Centroamérica, en el Caribe, en donde podemos trabajar conjuntamente para ayudar a países que tienen un reto grande en materia de seguridad ciudadana. Es una evolución, no para despreciar la relación, sino para entender que ahora tenemos un socio más capaz.
Cuando Obama llegó a la Casa Blanca, lo hizo en medio de una gran expectativa, a la que A. Latina no fue ajena. ¿No existe el temor de que le reclamen las promesas incumplidas?Creo que hemos logrado lo que el Presidente dijo que iba a ser su política: cambiar el balance, trabajar los temas de hoy, no entrar en un debate ideológico viejo, cansado. No es, claro, algo que se cambie de un día al otro.
(...) Ahora, hay ciertos países, ciertos líderes que no quieren avanzar en una relación con EE. UU., pero a la vez hay muchos que sí: Hemos profundizado tremendamente la relación con México, no sólo en temas de seguridad, sino en temas económicos; hemos solucionado problemas de comercio; logramos los dos tratados de libre comercio, hemos trabajado en temas de energía y de cambio climático...
Todo lo que el presidente Obama ha hecho en materia económica, en el marco global -un tema en que ha tenido y sigue teniendo desafíos enormes- ha tenido un impacto tremendo aquí. (...) Creo que sí hemos avanzado. Las expectativas, como usted dijo, eran altísimas, pero eso es bueno. ¿Hemos logrado todo? No. ¿Hemos logrado mucho? Sí.
Igual, resulta inevitable que le pregunten por el cierre de Guantánamo, por las relaciones con Cuba, por el discurso de Hugo Chávez...Permítame ir caso por caso: El Presidente está comprometido con el tema de Guantánamo. Tiene, claro, retos domésticos y realidades políticas que debe enfrentar. Obama puso fin al uso de la tortura por parte de Estados Unidos, algo que no debería ser un logro, pero es un logro importante. Él cambió la política alrededor de esos temas, aunque Guantánamo siga ahí.
En relación con Cuba, él ha extendido la mano al pueblo cubano, para apoyarlo y que sea menos dependiente de las autoridades cubanas. Hemos avanzado con políticas de visitas familiares, religiosas, culturales, con políticas de remesas...
Pero tienes un gobierno cubano que no ha dado ninguna señal de querer cambiar la política entre los dos gobiernos. Tiene detenido a un contratista estadounidense que esta semana cumple dos años de detención...
El presidente Obama hizo lo que dijo que iba a hacer: extender la mano. Pero el gobierno cubano no ha dado los pasos.
Y con lo de Venezuela, creo que el discurso antiamericano no tiene la resonancia que tenía antes, porque el presidente Obama ha cambiado la política de EE. UU. ante la región.
¿Fuera de evitar pagar un alto costo político, para qué sirve mantener el embargo a Cuba?El presidente Obama ha dicho bien claro que el embargo se queda hasta que empecemos a ver un proceso de cambio político importante en Cuba. (...)
Las sanciones económicas existen en las leyes de Estados Unidos, y para quitarlo se necesita un voto en la Cámara y en el Senado. Eso no se logra sin cambios políticos importantes en Cuba.







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