Falta vivienda para desplazados

“Hemos hecho tantas cosas por una vivienda propia que mire hasta donde nos tocó llegar”. Félix Rueda, un campesino desplazado de Santander, explica así el motivo que los llevó a él y a 139 personas más a tomarse 178 casas de interés social, construidas por la Caja de Vivienda Popular en el barrio El Porvenir, en Bosa, el jueves a la medianoche.
Algunos, convencidos de que las viviendas, eran para reinsentardos, llegaron al lugar cerca de las 12 de la noche, armados de colchonetas, cobijas y algunos alimentos, dispuestos a quedarse. Muchos habían estado en la toma del Parque Tercer Milenio que se extendió por cuatro meses, hace exactamente un año. Entonces el objetivo era el mismo: conseguir una vivienda propia.
Pero al mediodía eran otros los ánimos. Después de discutir con el Distrito por cerca de dos horas, y confirmar que las viviendas serían entregadas ayer mismo a personas ubicadas en zonas de alto riesgo y no a antiguos combatientes, llegaron a un acuerdo.
Según la secretaria de Hábitat, Juliana Álvarez, la idea es que los desplazados se organicen y puedan acceder a un lote de Metrovivienda, ubicado también en la localidad de Bosa, para iniciar la construcción de las viviendas.
De acuerdo con un censo realizado por Metrovivienda en la toma, sólo 35 personas de las 140 han podido acceder a subsidios, por lo que Álvarez se comprometió a reunirse con el Ministerio de Vivienda la próxima semana para aligerar la entrega de estos apoyos.
A eso de las 2:00 de la tarde, en dos buses de la Policía, los manifestantes accedieron a abandonar el lugar y dialogar en los próximos días. El Esmad no tuvo que abrir ninguna de las cápsulas de gas lacrimógeno. Sin embargo, el tema tiene tanto de ancho como de largo. Aunque el Distrito ha entregado 4.000 subsidios de vivienda para desplazados en Bogotá y quedan 3.500 por desembolsar, según cifras de la Secretaría de Gobierno hay 80.500 familias desplazadas registradas (cerca de 307 mil personas).
También es cierto que cada vez es más difícil para el Distrito reconocer a las personas realmente afectadas, porque no son pocos los avivatos que quieren salir beneficiados sin ser desplazados.
Sumado a esto, el Distrito reconoce que actualmente hay un déficit de vivienda de 258.046 unidades y a la ciudad siguen llegando alrededor de 50 familias desplazadas por la violencia a diario. Esto sin contar con que a la gran lista de espera de necesitados de vivienda se suma también la de los afectados por el invierno.
“Hoy llegamos a un acuerdo. Ojalá nos cumplan, porque nosotros no estamos pidiendo un favor: estamos pidiendo que se nos cumplan nuestros derechos”, dice antes de partir Jairo Antonio Pino, otro de los manifestantes.

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