El flamante secretario de Gobernación de México, Alejandro Poiré, sustituto del recientemente fallecido Francisco Blake, hizo un llamado este viernes a cerrar filas para evitar una eventual injerencia del narcotráfico en la elección presidencial de 2012. “Hago un llamado a cerrar filas con México, con sus instituciones, con la legalidad”, dijo Poiré en su primera declaración pública tras ser designado a su puesto como sustituto de Blake, fallecido el 11 de noviembre al desplomarse su helicóptero en el sur de la capital mexicana.
“No habremos de permitir que el crimen, cualquiera que sea su expresión, invada nuestro derecho a elegir libremente a nuestros representantes”, dijo Poiré, exjefe del servicio de inteligencia de México.
La estrategia para combatir la ola de violencia generada por el narcotráfico emprendida por el presidente Felipe Calderón al asumir su puesto, en diciembre de 2006, ha sido constantemente criticada por varias organizaciones civiles mexicanas y extranjeras por el creciente número de muertos y la mayoritaria participación de militares.
“Seguiremos insistiendo en una estrategia integral para enfrentar el fenómeno de seguridad. Esta estrategia, desde luego tiene que ver con nuestra capacidad para abatir a las organizaciones delictivas y llevar a los principales delincuentes ante la justicia”, añadió Poiré.
El fin de semana pasado, se efectuaron elecciones en el estado de Michoacán (oeste), los últimos comicios antes de la presidencial de julio de 2012.
La hermana del presidente Felipe Calderón, Luisa María, que contendió sin éxito para la gobernación de esa demarcación, sostuvo que el crimen organizado presionó a los votantes de diversas formas.
La violencia generada por el narcotráfico afecta a gran parte del país latinoamericano y ha dejado, junto con los operativos, un saldo de más de 45.000 muertos en los últimos cinco años, muchos de ellos reconocidos como daños colaterales por el gobierno.






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