El presidente venezolano, Hugo Chávez, denunció que el personal de su consulado en Miami había sido objeto de amenazas antes de que el gobierno estadounidense declarara persona non grata a la cabeza de la misión diplomática, Livia Acosta Noguera, y ordenara su expulsión del país. Asimismo, el mandatario dijo que Washington no tiene argumentos suficientes para efectuar dicha expulsión, pues su decisión estaría basada en un documental de televisión que carece de pruebas contundentes.
La oposición venezolana tilda el cierre del consulado como una decisión de su mandatario para impedir la votación de los ciudadanos venezolanos que viven en los estados de Florida, Carolina del Norte y Carolina del Sur, con miras a los comicios presidenciales del 7 de octubre.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela ha indicado que, después de constatar con “extrema preocupación el incremento de las amenazas que pesan sobre el personal consular venezolano", el Gobierno ha optado por cerrar su misión diplomática en Miami y trasladar sus servicios consulares a otras circunscripciones. La “oleada” de amenazas contra los funcionarios venezolanos habría sido motivada, según el canciller Nicolás Maduro, por un documental presentado en diciembre por la cadena Univisión, llamado “La amenaza iraní”. Algunos de los entrevistados en el programa afirman que las embajadas de Irán, Cuba y Venezuela participaron desde 2006 en una supuesta planificación para atacar los sistemas de varias plantas nucleares en EE.UU., así como de la Casa Blanca, el FBI y la CIA.
"Desde la difusión de esas infames especulaciones, el personal diplomático y consular venezolano ha sido objeto de amenazas e intimidaciones que, a la luz de la naturaleza criminal y terrorista de los individuos y organizaciones a los cuales el Gobierno de los Estados Unidos otorga protección en el estado de Florida, les hacen correr un peligro real, grave e inminente", afirma la cancillería bolivariana.
Según el Gobierno venezolano, Washington habría tomado la decisión de declarar persona non grata a Acosta a partir de la información revelada por Univisión, una cadena que “es más conocida por sus novelas que por su seriedad periodística”. Por eso, la medida adoptada por el Gobierno de Obama ha sido calificada por Caracas como “injusta, preocupante e inmoral”, así como una evidencia de “la sumisión de la agenda de Washington a la de los sectores políticos extremistas y violentos que anidan en el estado de Florida”.
Chávez decidió regresar a todo el personal consular que estaba en Miami a Venezuela e iniciar una evaluación de las condiciones de funcionamiento y seguridad de ese consulado. En vista de esto, ese despacho consular "se verá impedido, hasta nuevo aviso, de cumplir con sus actividades normales y de brindar sus servicios habituales", según el Ministerio de Exteriores venezolano.
Ante esta decisión ha estallado el grito de la oposición. Ramón Aveledo, secretario ejecutivo de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), alianza que reúne a los partidos que rechazan la gestión de Chávez, ha afirmado que “cerrar la oficina es no pensar en los venezolanos”. Aveledo afirmó que la medida obedece a fines políticos y la calificó como "discriminatoria", porque perjudica a los venezolanos en EE.UU. y "coarta su derecho a elegir al no permitir las inscripciones en el Registro Electoral en esa circunscripción consular", que es la más grande que hay en el extranjero, con unos 200 mil ciudadanos inscritos para votar.
"El cierre del consulado como medida política y electoral parece destinado a impedir que los venezolanos que vivimos en esta región podamos expresar democráticamente nuestra opinión", ha indicado el secretario de la MUD en Miami, Pedro Mena, para quien la decisión de Chávez está dirigida más contra su propio pueblo que contra Washington.







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