Fracasó otra conciliación entre familia del grafitero y conductor de bus

Después de una hora de reunión, este jueves fracasó nuevamente la conciliación entre los familiares del joven grafitero Diego Felipe Becerra y el conductor del bus de servicio público, Jorge Narváez.
En la diligencia se buscaba que el conductor presentará una retractación pública frente a sus acusaciones en contra del joven de 16 años, a quien señaló en diversos medios de comunicación de haberlo intentado atracar con un arma de fuego en la noche del 19 de agosto del año pasado, pero poco después cambió su versión sobre los hechos.
Sin embargo los padres del menor consideran que Narváez además de hacer parte fundamental del montaje acusatorio en contra de su hijo, también participó en la manipulación en la escena del crimen.
Y es que para los padres del joven de 16 años, muerto el pasado 19 de agosto por un patrullero de la Policía Metropolitana, la versión del conductor del bus de servicio público ha cambiado en diversas oportunidades, contradiciendo su versión inicial sobre lo que ocurrió esa noche.
Igualmente han señalado que reviste de una gran curiosidad el hecho de que miembros de la Policía lo trasladaron por todos los medios de comunicación de Bogotá para que acusara a Diego Felipe de ser un atracador.
Vale recordar que el pasado 8 de marzo se conoció que ante la Fiscalía General, el conductor de buseta Jorge Narváez, quien en agosto del año pasado se convirtió en un personaje al denunciar públicamente que el joven grafitero Diego Felipe Becerra lo habría atracado momentos antes de morir a manos del patrullero Wilmer Antonio Alarcón cambió nuevamente la versión de los hechos.
Narváez manifestó que el hurto a su vehículo no fue el 19 de agosto, día de la muerte del joven grafitero, sino un día antes. “Yo fui y miré las fotos, los ojos y las trenzas, y le digo a la Policía que es él (Diego Felipe Becerra) quien estaba con los tres jóvenes que me atracaron el 18 de agosto de 2011” dijo el conductor del bus público, quien después de siete meses volvió a presentar su declaración pese a las constantes citaciones.
El conductor del bus calificó “como un error” haber presentado la denuncia mucho tiempo después de ocurridos los hechos. “Yo puse el denuncio el lunes 22 de agosto y puse la fecha mal, puse que había sido el viernes 29”, aclaró.
Sin embargo, es necesario recordar, que es la segunda vez que Narváez cambia la versión de los hechos, puesto que en agosto del año pasado aseguró que él mismo había llamado a la Policía para denunciar el robo en la calle 106 con avenida Boyacá, y que acto seguido los uniformados, entre los que se encontraba el patrullero Alarcón, habían emprendido la persecución en contra de los tres jóvenes a los que calificó de "atracadores".
En ese momento, el conductor aseguró que el joven grafitero de 16 años se subió en el barrio Castilla, en el suroccidente de la ciudad, acompañado de otros jóvenes. A la altura del sector de Pontevedra, en el norte de Bogotá, comenzaron a asaltar el bus.
“El muchacho me decía vaya despacio, vaya despacio, y yo por los nervios sin querer aceleré y en ese momento me cargó el arma y me repetía que si no iba despacio me estallaba”, dijo Jorge Narváez, el conductor de la buseta, reiterando en esa oportunidad que el asalto se registró en la noche del 19 de agosto.
Contradicciones
“El conductor dijo en la primera vez que le había apuntado con la pistola diego Felipe y confirmó en su rueda de prensa por todos los medios de comunicación que el atraco fue el día 19 de agosto, ahora viene a cambiar la versión de los hechos”, aseguró Gustavo Trejos, padre del menor.
Por su parte, Liliana Lizarazo madre del joven grafitero, señaló que deben caer los responsables por la muerte de su hijo. “Lo único que tiene que hacer la Policía es mantener una mentira, entonces ahora están desviando nuevamente la investigación, estamos seguros que no había ningún atraco de ninguna buseta”, precisó. 

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