El médico Carlos Ulloa quedó en silencio. Una periodista le preguntó cómo tratarían la molestia muscular de Falcao, luego de que el samario se lesionara en Barranquilla, en los pasados partidos de eliminatorias, por una supuesta imprudencia del cuerpo médico. Un poco perplejo, Ulloa, que antes había señalado que lo del delantero era una “fatiga” (aunque el informe médico del Atlético de Madrid dijera que se trataba de “una lesión muscular grado I-II de los isquiotibiales derechos”), no respondió.
“Sigamos con otra pregunta”, dijo.
La lesión del atacante fue el tema más recurrente en la semana de entrenamientos de la selección de Colombia, que se prepara para los partidos de eliminatorias frente a Perú y a Ecuador, el 3 y el 10 de junio, respectivamente. Ha sido lo único que le faltaba al misterio del equipo nacional.
Muy distinto a Leonel Álvarez, su antecesor, el argentino José Pékerman no grita, casi ni habla. Si por su energía y su entusiasmo, el antioqueño era lo más parecido a omnipresente, siempre cerca de entrenar a la par de sus dirigidos, Pékerman parece camuflado, como escondido, pretendiendo no llamar la atención. Sus tres asistentes (Néstor Lorenzo, Pablo Garabello y Patricio Camps, uno para cada posición del campo) y su preparador físico, Eduardo Urtasún, se encargan de los detalles finos, la parquedad de sesiones que sólo contrastan con la alegría usual de los jugadores. Es decir, ya no habrá perlas como aquella de Álvarez gritándole a Jackson Martínez que había errado un gol: “¡Jackson, papá Noel sólo pasa en diciembre...!”.
Fiel a esa naturaleza, o estado de introspección, Pékerman sólo hablará antes y después de los partidos. Fiel a eso, también, sólo paró a jugar a un equipo a puerta cerrada, pues nunca hizo fútbol en las prácticas abiertas a la prensa. Fue el jueves, en El Campín, enfrentando a Santa Fe.
Pékerman echó mano del 4-4-2, el mismo esquema táctico que utilizó en el partido frente a México. Algunos nombres (Alexánder Mejía, Mario Yepes), pero una misma idea. Jackson Martínez, el remplazo natural de Falcao, marcó el único gol.
En medio del hermetismo, y sin que Adrián Ramos, el único jugador que falta por reportarse a la concentración, haya llegado todavía, la selección prepara dos encuentros que serán fundamentales, aun cuando Sergio Markarián, técnico de Perú, le haya restado importancia al partido en Lima. Al margen de eso, con o sin Falcao, para Colombia la única opción será ganar.







0 comentarios:
Publicar un comentario