Los talibán siguen alimentado la violencia en Afganistán. Esta vez fue en el distrito de Musa Qala, 75 kilómetros al norte de la capital de la provincia de Helmand, Lashkar Gah, en una región que es bastión de los islamistas insurgentes, que están en guerra contra el gobierno de Hamid Karzai. La masacre coincide con el asesinato de otros 10 soldados afganos en la provincia de Helmand y otros dos miembros de las tropas de la Otan.
Las fiestas secretas con danzas de mujeres de tribus gitanas son comunes en Muisa Qala, así como los castigos de los talibán contra quienes participan en estos festejos. Esta es una muestra de las leyes radicales de los insurgentes que controlaban el país antes de la llegada de las tropas estadounidenses en 2001 y que ahora buscan volver a tomarse el poder. Además de las demostraciones de afecto y las reuniones mixtas, los talibán suelen impedir el derecho al voto de las mujeres, cualquier forma de trabajo y las salidas del hogar sin un familiar varón. En junio ya habían atacado un hotel por ser el escenario de "fiestas salvajes" y asesinaron a 20 personas.
Aunque algunas cosas han mejorado en los últimos años, Afganistán continúa en el triste podio de las peores naciones del mundo en materia de derechos de las mujeres. En el país es costumbre encarcelar o matar a las que han cometido ‘delitos morales’, que pueden ir desde no cubrirse el rostro en público hasta cometer infidelidad, y que alrededor del 80% de los matrimonios sean forzados.
La misma noche de este domingo, después de que los talibán cometieran la masacre en Musa Qala, diez soldados afganos fueron asesinados en un puesto en el distrito de Washir. Otros cuatro resultaron heridos y cinco se marcharon con los talibanes llevándose sus armas, en un incidente en el que los insurgentes tuvieron la colaboración de algunos soldados, según un portavoz oficial. Luego, en un hecho aislado, un soldado afgano asesinó a dos miembros de la misión de la Otan en la provincia de Lagham, en el oriente del país. "Los soldados de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) respondieron a los disparos y mataron al atacante", afirmó un portavoz de la misión internacional.
En lo que va de 2012 ya se han registrado 33 ataques contra miembros de la OTAN, que han causado la muerte de 42 e indican cómo se han infiltrado los insurgentes islamistas en el aparato de seguridad del Estado, que a finales de 2014 recobrará completamente su soberanía, aunque no es previsible que para entonces haya acabado la violencia entre el gobierno de Karzai y los insurgentes. Tras fin de la ocupación estadounidense en el país árabe revive la amenaza talibán y su lucha por el poder. Al igual que Irak, el país está ad portas de una guerra civil.







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