Lo que comenzó como una endoscopia de rutina, casi termina en derrame cerebral para el seleccionador nacional juvenil, Eduardo Lara, el pasado lunes en una clínica privada de Cali. "Sentí mucho calor interno en la tarde del domingo, pero no le presté mayor atención y al otro día tras el examen, tuve un ardor intenso en los ojos y casi no me pude mirar al espejo porque se me inflamaron demasiado", le dijo el técnico a EL TIEMPO.
De acuerdo a un primer dictamen médico, la tensión le jugó una mala pasada a Lara y pudo comprometer su salud, por lo que fue asistido de inmediato y tuvo reposo obligado hasta este viernes, cuando viajó de Cali a Bogotá para concentrarse con la Selección Sub-20 que se desplaza este sábado a Francia para afrontar el 'Esperanzas' de Toulon, a partir del próximo primero de junio.
Con los ojos rojos y un hematoma entre el párpado y el pómulo del costado izquierdo de su rostro, el técnico se sometió a un chequeo por parte del médico de la delegación nacional, Nelson Edgardo Rodríguez, quien luego de evaluarlo, no encontró impedimento alguno para su traslado al Viejo Continente.
Una de las principales recomendaciones a seguir por parte del técnico, es la de no exponerse al sol, por lo que deberá usar lentes protectores y gorra durante los entrenamientos y los partidos.







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